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19 febrero 2006

El Idiota

Este idiota que escribe no me deja en paz:
–Escribamos una novela, una de las buenas, una obra maestra. Para que se acuerden de nosotros.
Será imbécil. Debe ser el último desgraciado que ignora que a la novela sólo se la puede resucitar una vez; insistir más no es de buen gusto.
–Un libro de poemas, de ensayos, unos Pensamientos, una novela erótica sin puntos ni comas, un ensayo sobre la sordera, una parodia de Coños de Prada(R), una elegía sin consonantes o sólo con la i o, yo qué sé, la segunda parte de Hamlet. Algo, lo que sea... escribamos, carajo, que nos hacemos viejos.
El pobre parece desesperado. No me extraña; debe de ser duro después de tantos años. Seguro que les tiene envidia hasta a los heterónimos.
-Pero no se puede, yo le explico, para eso estaba el Oulipo, los dadaístas, Beckett y el infumable del Arrabal. Ya ves, no ha quedado sitio.
–No puedes estar hablando en serio, algo debe de hacer –se diría que aflora un aterrado sudor en su voz– ALGO tiene que quedar original, puro, sin hacer, sin desvirgar... no puede ser que hayamos nacido tan tarde o tan temprano... Hemos trabajado duro, nos hemos esforzado, nos lo merecemos.
Y ahí lo tengo otra vez lanzado a lloriquear y patalear hasta que logra fastidiarme toda la tarde del domingo. En estas ocasiones, y es algo de lo que no me enorgullezco, rencoroso y excesivo, a conciencia y sin escrúpulos, tomo una decisión que apunto cuidadosamente en mi agenda. Mañana le regalo, al idiota, otro paquete de 500 hojas en blanco.

11 febrero 2006

IDEM DIXIT


El último de la clase volvió a suspender historia. El profesor había reparado en que su examen se parecía demasiado –era exactamente idéntico salvo un par de párrafos, unas cuantas faltas mastodónticas de ortografía y, obviamente, el nombre y apellidos del encabezado– al del mejor alumno de la clase, el que obtuvo un diez en la asignatura, el que había copiado íntegramente, con la memoria fotográfica que Dios le dio, todo, absolutamente todo, lo que el libro de texto decía sobre un tal Julio C., Dictador y Conquistador de la Galia.